Por Redacción
Ciudad de Mexico, 17 de marzo de 2026.- La Fiscalía General de la República (FGR) reconoció que el complejo de cabañas en Tapalpa, Jalisco, vinculado a la captura y muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, ‘El Mencho’, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, fue contaminado debido a la demora en su aseguramiento, lo que compromete posibles evidencias como narconóminas y registros financieros. El organismo dirigido por Ernestina Godoy argumentó que la intervención se retrasó por falta de condiciones de seguridad, aunque versiones periodísticas y militares cuestionan esta explicación al señalar que existía respaldo castrense y que personas no autorizadas, incluidos periodistas, accedieron al lugar.
Según el comunicado oficial de la FGR, fechado el 16 de marzo, el enfrentamiento donde fue abatido ‘El Mencho’ ocurrió en una zona de campo abierto, despoblada y alejada de las cabañas, durante un operativo en febrero de 2026. La dependencia federal admitió ‘pérdida de vidas humanas’ en el operativo, sin precisar el número de fallecidos, y anunció una investigación interna por posibles irregularidades de servidores públicos en el manejo de la escena.
Medios de comunicación, citando fuentes castrenses no oficiales, reportaron previamente un enfrentamiento violento en las propias cabañas con al menos dos militares muertos, lo que contradice la versión de la FGR que sitúa el hecho lejos del complejo. La fiscalía enfatizó que no puede validar los hallazgos reportados públicamente, como supuestas narconóminas, debido a la contaminación de la escena.
La justificación oficial choca con coberturas periodísticas tempranas, como la de ‘El Universal’, cuyos reporteros Valente Rosas, Diego Prado y Manuel Espino accedieron a las cabañas al día siguiente del operativo sin escolta y documentaron el abandono del lugar. El medio ’24-horas.mx’ cuestionó la demora, argumentando que había respaldo militar suficiente para establecer un resguardo perimetral inmediato.
La contaminación de las seis cabañas involucradas pone en riesgo la cadena de custodia de evidencias cruciales para investigar la estructura del CJNG y sus vínculos de corrupción. La FGR no identificó a las ‘personas no autorizadas’ que ingresaron al lugar ni precisó la fecha exacta del operativo, dejando vacíos en el relato oficial.
Este caso generó críticas por aparente negligencia en el aseguramiento de una escena del crimen de alta relevancia nacional. La falta de coordinación y la contradicción entre versiones oficiales y militares reflejan los desafíos persistentes en las operaciones contra el crimen organizado en México.