Por Redacción
México (Ataque A Óscar Merino), Mexico, 17 de marzo de 2026.- El comunicador Óscar Merino Ruiz fue atacado a balazos la noche del lunes en Pinotepa Nacional, Oaxaca, en un nuevo episodio de violencia contra la prensa en México, país donde la organización México Evalúa reporta una impunidad del 89% en los delitos. El ataque ocurre en un estado que registró al menos 20 agresiones a periodistas durante 2024, según datos de organizaciones civiles, y en un contexto donde el 93% de los delitos no se denuncian por desconfianza en las autoridades.
El ataque contra Merino fue reportado por medios locales, aunque hasta el momento no se ha informado sobre la identidad de los agresores ni el motivo específico de la agresión. El comunicador se encontraba en la localidad de la Costa de Oaxaca cuando fue atacado. Este caso se suma a otras situaciones de riesgo para periodistas, como el de la periodista colombiana Estefany Rodríguez, quien, según reportó EL PAÍS US, fue detenida por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) pese a contar con una orden de libertad.
La agresión en Pinotepa Nacional ejemplifica la grave crisis de seguridad que enfrentan los comunicadores en varias regiones de México. Oaxaca se ha consolidado como una de las entidades más peligrosas para ejercer el periodismo fuera de la capital, con un patrón de ataques que rara vez son esclarecidos. La impunidad generalizada, estimada en casi nueve de cada diez casos, crea un ambiente propicio para que este tipo de agresiones continúen.
Paralelamente, investigaciones periodísticas han revelado esquemas de corrupción que desvían recursos públicos, debilitando aún más las instituciones encargadas de la seguridad y la justicia. Un reporte de CONNECTAS, e-consulta y ELCEO documentó que empresas fantasmas recibieron más de 361.5 millones de pesos en contratos del sector salud, lo que ilustra el desvío de fondos que podrían destinarse a fortalecer la procuración de justicia y la protección a periodistas.
El caso de Óscar Merino ocurre en un momento donde la protección a la prensa es un tema pendiente en la agenda nacional. La falta de avances en investigaciones de ataques previos y la percepción de inacción estatal alimentan un ciclo de violencia e impunidad. Organizaciones defensoras de la libertad de expresión exigen respuestas contundentes y medidas efectivas de protección, más allá de los discursos oficiales, para garantizar que los periodistas puedan trabajar sin temor a represalias.