Por Redacción
Coatzacoalcos, 19 de marzo de 2026.- La Fiscalía General de la República (FGR) informó la aprehensión de un hombre identificado como David ‘N’, también referido en algunas fuentes como David H., alias ‘El Choky’ o ‘El Chuky’, quien está implicado en el secuestro y asesinato del periodista Gregorio Jiménez de la Cruz, ocurrido en febrero de 2014 en la región de Las Choapas, Veracruz. El operativo se llevó a cabo en la ciudad de Coatzacoalcos, marcando un avance significativo en la investigación de este crimen contra la prensa que permaneció impune por más de una década.
De acuerdo con el comunicado oficial emitido por la autoridad federal, el detenido tiene 34 años de edad y su captura se concretó tras labores de inteligencia y rastreo. Aunque existen discrepancias menores en los reportes iniciales respecto a la grafía exacta de su alias y la presentación de su nombre completo, la FGR confirmó que se trata del mismo individuo vinculado a los hechos sangrientos que conmocionaron al estado de Veracruz hace 12 años.
Gregorio Jiménez de la Cruz, corresponsal de medios nacionales y locales, fue secuestrado y ejecutado en 2014, un caso que destacó por la brutalidad del ataque y la dificultad de las autoridades para dar con los responsables directos e intelectuales. La detención de este sospechoso reabre la esperanza de esclarecimiento total del caso, aunque las fuentes no han detallado aún el grado específico de participación del arrestado ni si se trata de un autor material o de un colaborador necesario.
Tras su aseguramiento en Coatzacoalcos, el detenido fue puesto a disposición de las autoridades competentes y posteriormente trasladado al Centro Federal de Readaptación Social número 12, ubicado en Guanajuato, donde quedará a la espera de los procesos legales correspondientes. La mudanza a un penal federal sugiere la gravedad del delito y la necesidad de garantizar la seguridad del proceso judicial, dada la naturaleza del crimen organizado que suele rodear estos casos.
Este desarrollo ocurre en un contexto de persistente violencia contra periodistas en México, donde los casos antiguos suelen quedar en la impunidad. La acción de la FGR demuestra un esfuerzo por retomar investigaciones dormidas, aunque la sociedad y los colectivos de prensa mantienen la exigencia de que se investiguen también a los autores intelectuales que ordenaron el ataque contra Jiménez de la Cruz, cuyo trabajo cubría la fuente policial y judicial en una zona de alta conflictividad.
Se espera que en las próximas horas la fiscalía ofrezca más detalles sobre las evidencias que vinculan al detenido con el crimen y se defina su situación jurídica formal. Mientras tanto, la captura representa un punto de inflexión en un caso emblemático que ha sido símbolo de la vulnerabilidad de los comunicadores en el sureste mexicano.