Pajapan, 26 de marzo de 2026.- Un grupo interdisciplinario integrado por la Secretaría de Marina, Semarnat, Sener, ASEA, Pemex, Profepa y autoridades locales informó este miércoles que se han recolectado 128 toneladas de residuos impregnados de crudo en más de 165 kilómetros de litoral afectado por el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México. Las acciones de respuesta, que incluyen una inversión de 217 millones de pesos para la limpieza de playas y 8 millones adicionales para embarcaciones especializadas, fueron detalladas en un comunicado oficial emitido tras semanas de presencia de manchas de petróleo en la costa veracruzana.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció previamente la conformación de dicho grupo interinstitucional con el objetivo de dilucidar las causas del derrame y determinar si aún existe una fuga activa. Hasta el momento, no se ha establecido una versión oficial definitiva sobre el origen del vertido, aunque versiones iniciales apuntaban a un barco de una empresa externa a Pemex. Por su parte, Pemex ha destinado más de 35 millones de pesos para apoyar a las comunidades pesqueras impactadas por el incidente, cuyo primer reporte por parte de pobladores data del 1 de marzo en Pajapan.
Pese a los informes gubernamentales, organizaciones civiles y defensores de derechos humanos han expresado su inconformidad por la falta de transparencia en el manejo de la crisis. Verónica Munier, del Centro de Derechos Humanos de los Pueblos del Sur de Veracruz Bety Cariño, señaló que no se ha informado adecuadamente sobre el grado del daño ni se han compartido resultados de estudios oficiales. “No sabemos bien a qué grado está el daño. No nos han dicho nada y no hemos sabido que hayan hecho ningún estudio o, por lo menos, no lo han informado”, declaró Munier.
Greenpeace México, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) y CartoCrítica acusaron conocimiento temprano por parte de las autoridades, contención insuficiente y opacidad. Estas organizaciones sostienen, basándose en imágenes satelitales, que el derrame habría iniciado entre el 11 y 17 de febrero desde una embarcación cercana a la plataforma Abkatún, extendiéndose por 50 kilómetros cuadrados sin que se emitiera una alerta pública o se activara el Plan Nacional de Contingencia. Asimismo, existen discrepancias en las cifras, ya que otras fuentes periodísticas mencionan una afectación de al menos 630 kilómetros de litoral en Veracruz y la llegada de hidrocarburos a Tamaulipas.
En cuanto al impacto en la fauna, la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente de Veracruz informó sobre el hallazgo de un delfín muerto en Alvarado. Sin embargo, las autoridades estatales descartaron que el deceso estuviera vinculado directamente a la contaminación por hidrocarburos, atribuyéndolo a una “hemorragia severa derivada de una lesión traumática”. Mientras continúan las labores de limpieza bajo cinco ejes de acción, persiste la incertidumbre sobre los resultados de los estudios de impacto ambiental y la identificación formal del responsable del vertido.