Washington, 28 de marzo de 2026.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, planteó la posibilidad de un cambio inminente de régimen y modelo económico en Cuba, señalando que “quizás haya ahora una oportunidad” para lograrlo mediante la presión externa y negociaciones. En declaraciones realizadas en París tras una reunión con ministros del G-7, el funcionario insistió en que la economía cubana no puede transformarse a menos que también cambie su sistema de gobierno, afirmando que ambas libertades, política y económica, deben ir de la mano.
Rubio, quien tiene origen cubano-estadounidense, atribuyó la crisis interna de la isla, caracterizada por apagones y escasez, a fallas estructurales del modelo vigente, aunque evitó detallar los mecanismos específicos de la estrategia estadounidense bajo la administración de Donald Trump. El funcionario subrayó que el objetivo es ofrecer un futuro mejor a la población, manteniendo una línea dura que descarta conformarse con ajustes parciales que no alteren la cúpula de poder.
En contraste con la postura de cambio de sistema promovida desde la diplomacia estadounidense, expertos en la región indican que la prioridad de Washington podría ser la estabilidad y la seguridad nacional. Brian Winter, vicepresidente de política de Americas Society, señaló que todo apunta a que EE.UU. estaría dispuesto a aceptar una transición en la política económica de Cuba sin que ello implique necesariamente un derrocamiento inmediato de su liderazgo actual, buscando garantizar la estabilidad regional.
La crisis en la isla se agudiza en medio de este debate, con datos que revelan que aproximadamente el 20% de la población cubana ha emigrado en los últimos años debido a la falta de combustible, alimentos y medicinas. Desde La Habana, figuras culturales como el cantautor Silvio Rodríguez defienden la revolución y critican al gobierno de Estados Unidos, describiéndolo como un régimen autoritario, mientras reconocen la necesidad de un socialismo menos rígido frente a la visión ortodoxa del gobierno.
Mientras persiste la incertidumbre sobre el rumbo de las relaciones bilaterales, historiadores como Alejandro de la Fuente analizan la resistencia del régimen creado por Fidel Castro, el cual ha sobrevivido a múltiples crisis a lo largo de 67 años de revolución. La tensión entre la demanda estadounidense de cambios estructurales y la realidad de una isla en éxodo masivo define el escenario geopolítico actual, sin que existan confirmaciones oficiales detalladas sobre el estado exacto de las conversaciones entre ambos gobiernos.