mié. Abr 1st, 2026
La NASA anunció este jueves que intentará el lanzamiento de la misión Artemis II a la órbita lunar el próximo 1 de abril. EFE/Cristobal Herrera-Ulashkevich

Ciudad De México, 01 de abril de 2026.- El lanzamiento del cohete SLS está previsto para este miércoles 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, Estados Unidos, con la ventana abriéndose a las 18:24 hora local. La misión Artemis II llevará a los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen alrededor de la Luna a bordo de la nave espacial Orión.

Artemis II será la primera misión tripulada del programa Artemis. La travesía tendrá una duración de aproximadamente diez días y recorrerá unos 1.1 millones de kilómetros. La cabina de la Orión cuenta con un volumen habitable de 9.34 metros cúbicos. Si el lanzamiento no se produce el 1 de abril, existen oportunidades los días 3, 4, 5, 6 y 7 de abril.

Argentina participará en la misión con el microsatélite ‘Atenea’, desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). El dispositivo mide 30 por 20 centímetros y fue diseñado y construido íntegramente en Argentina. El país fue el único de América Latina invitado por la NASA a integrar una carga secundaria en esta misión.

Darío Genua, secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología de Argentina, declaró: “Nos llena de orgullo que Argentina haya sido el único país de América Latina invitado por la NASA a integrar una carga secundaria en esta misión, y uno de los cuatro países seleccionados a nivel global junto con Alemania, Arabia Saudita y Corea del Sur”. Añadió que “cada proyecto de ingeniería fortalece nuestras capacidades tecnológicas, forma recursos altamente calificados y nos vuelve un proveedor confiable para la nueva economía espacial”.

El mayor problema técnico identificado es el escudo térmico de la nave Orión, cuya capa se deterioró más de lo esperado en la misión no tripulada Artemis I. En diciembre de 2024, la NASA identificó que la causa del problema fue una acumulación de gases. La agencia afirmó que las pruebas posteriores demostraron que el problema no era un defecto de diseño general ni un riesgo para la tripulación.

La NASA decidió modificar el ángulo de entrada de la nave a la atmósfera para minimizar el desgaste del escudo térmico en lugar de instalar una capa mejorada. Según la agencia, sensores indicaron que incluso si los astronautas hubieran estado a bordo, “habrían estado seguros y las temperaturas dentro de la cabina permanecieron muy por debajo de los límites críticos”.

El astronauta y especialista en escudos térmicos Charles Camarda criticó la decisión de proceder con el lanzamiento, comparándola con “los comportamientos que causaron los accidentes del Challenger en 1986 y la tragedia del Columbia en 2003”. Camarda afirmó que la nave “no debería volar tal como está diseñada actualmente”.

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