Ciudad De México, 05 de abril de 2026.- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) rechazó las conclusiones del Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada (CED) sobre México, al considerar que parten de una lectura sesgada, contradictoria y sin perspectiva histórica ni internacional.
La CNDH sostuvo que la decisión del comité de pedir al secretario general de la ONU que remita el caso a la Asamblea General se basó en peticiones de ONG y colectivos de familiares, y cuestionó que se haya privilegiado posturas de organizaciones como el Centro Prodh por encima de los esfuerzos institucionales, financieros y presupuestales del Estado mexicano en los últimos siete años.
El organismo defensor argumentó que, antes de una intervención de esa naturaleza, debieron agotarse primero las instancias nacionales previstas en la convención internacional, y acusó al CED de ignorar los artículos 30 y 31 del tratado, relativos a las condiciones para su intervención.
La CNDH afirmó que las desapariciones forzadas como política de Estado corresponden a los periodos de la ‘Guerra Sucia’ (1951-1990) y de la ‘guerra contra el narcotráfico’ (2006-2012), y señaló que los casos de desaparición forzada ‘han venido descendiendo desde 2018, hasta prácticamente desaparecer’.
Por su parte, el Gobierno mexicano tachó el informe del CED de ‘tendencioso’ y con ‘falta de rigor jurídico’. La CNDH rechazó la propuesta de cooperación técnica, asistencia especializada, apoyo financiero y un mecanismo especial de esclarecimiento del comité, al considerar que reproduce fórmulas externas que no mejoraron antes la situación de derechos humanos en el país.
En contraste, Amnistía Internacional celebró la decisión del comité, pidió aceptar la cooperación internacional y advirtió que la crisis afecta a más de 132,000 familias. El colectivo ‘Glorieta de las y los Desaparecidos’ exigió respuestas claras por parte del gobierno federal tras la publicación del informe de la ONU.
El colectivo señaló que ‘el Comité contra la Desaparición Forzada encontró indicios de que en México se comenten crímenes de lesa humanidad y ha pedido que la ONU apoye a las víctimas, sus familias y al Estado’, y destacó que en el informe del CED se subraya que esfuerzos del Estado han resultado ineficaces e insuficientes, lo que se traduce en una impunidad casi absoluta.