jue. Abr 9th, 2026

Beirut, 09 de abril de 2026.- El pasado miércoles, Israel lanzó su ofensiva más virulenta contra el Líbano hasta la fecha. Mientras algunos reportes indican que la ofensiva israelí mató a más de 250 personas en una sola jornada, el Ministerio de Sanidad libanés confirmó 112 víctimas mortales y 837 heridos en un nuevo balance preliminar por la última oleada de bombardeos.

La disputa sobre el alcance del alto el fuego alcanzado entre Irán y Estados Unidos centró las declaraciones políticas. El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, anunció el miércoles un alto al fuego y aseguró que ‘Irán y Estados Unidos, junto a sus aliados, acordaron un alto al fuego inmediato en todas partes, incluido Líbano y el resto de lugares’. Sin embargo, el Gobierno de Israel afirmó que el Líbano no entraba en las conversaciones, al considerarlo un conflicto únicamente bilateral, posición que secundó la Casa Blanca.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, alabó las acciones del Ejército y afirmó que ‘seguirá atacando a Hezbolá con fuerza y precisión’. Netanyahu destacó que ‘en Beirut eliminamos a Alí Yusef Jarshi, el secretario personal del secretario general de la organización terrorista Hezbolá, Naim Qassem’. Además, subrayó que el Ejército atacó, ‘de forma paralela y durante la noche’, una serie de ‘infraestructuras terroristas en el sur de Líbano’.

Por su parte, Hezbolá anunció haber lanzado nuevos ataques contra Israel durante la noche del miércoles, que correspondió a la madrugada del jueves en tiempo del Medio Oriente. El grupo acusó a Israel de haber violado el acuerdo de alto el fuego y aseguró que sus ataques seguirán hasta que la ‘agresión estadounidense-israelí’ contra el país termine. Hezbolá informó que su ataque se dirigió contra la localidad israelí de Al-Manar.

El Ejército israelí justificó la masacre alegando que Hezbolá se ha desplazado a barrios mixtos de Beirut, la capital, y anunció horas antes ‘un ataque amplio contra sedes militares e infraestructura de Hezbolá en Beirut, el valle de la Becá y el sur de Líbano’. Según Netanyahu, las zonas afectadas se ‘utilizaron para transferir miles de armas, proyectiles y sistemas de lanzamiento de cohetes, así como para albergar almacenes de municiones y cuarteles de Hezbolá’.

En cuanto a las víctimas, la gobernación de Nabatiyé, en el sur de Líbano, registró gran parte de los daños, con al menos 19 muertos y 71 heridos, mientras que en Baalbek, al este del país, hubo 20 fallecidos y 36 heridos. El número de fallecidos incluye 12 profesionales sanitarios. La emisora Saut al Fará denunció la muerte de una de sus periodistas, Ghada Daij, de 37 años, a causa de uno de los ataques de Israel contra la localidad de Tiro.

El titular de la cartera de Sanidad, Rakan Nasereldín, advirtió de que el sistema de salud del país se enfrenta a ‘un grave desbordamiento’, aunque señaló que ‘Estamos coordinando y colaborando con los servicios de emergencia, junto al pueblo libanés, y nuestros hospitales han respondido en gran medida a pesar de la dificultad de la situación, sin problemas significativos’. El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, condenó ‘inequívocamente’ la oleada de ataques ejecutada por Israel contra Líbano este miércoles y llamó al cese ‘inmediato’ de la violencia.

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