Ciudad De México, 12 de abril de 2026.- Elon Musk acusó al gobierno de Sudáfrica de discriminación y racismo tras el bloqueo de permisos para operar Starlink en ese país. A través de la plataforma X, el empresario afirmó que las autoridades sudafricanas le negaron contratos debido al color de su piel, señalando que el impedimento se dio “simplemente porque no soy negro”.
Musk denunció que funcionarios del gobierno le habrían sugerido “sobornar” el proceso para obtener una licencia, proponiendo simular que una persona negra dirige la empresa en el país. El magnate indicó que rechazó dicha sugerencia por principios y calificó a los políticos sudafricanos como “racistas”. “El racismo no debería ser recompensado, sin importar a qué raza se aplique”, declaró Musk, agregando que estos actores “no deberían recibir ningún respeto en ninguna parte del mundo”.
Por su parte, el gobierno de Sudáfrica rechazó las acusaciones de Elon Musk y negó que el racismo sea un factor en la entrega de licencias a Starlink. El regulador de telecomunicaciones del país indicó que la empresa de Musk no ha presentado una solicitud formal para operar.
El funcionario Clayson Monyela afirmó que Starlink es bienvenido, siempre y cuando cumpla con la legislación local. Las leyes sudafricanas exigen que las empresas de telecomunicaciones con inversión extranjera cedan al menos el 30% de participación a grupos históricamente desfavorecidos. De acuerdo con versiones oficiales, esta condición de participación habría sido rechazada por Elon Musk.
Este conflicto se suma a otras diferencias regulatorias que Starlink ha tenido en países como Camerún y Namibia.