Ciudad De México, 27 de mayo de 2026.- La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia ‘Maru’ Campos Galván, se presentó este 27 de mayo de 2026 ante la Fiscalía General de la República (FGR) para testificar en relación con el operativo del 18 de abril en la Sierra Tarahumara, donde fallecieron dos agentes de la CIA. La comparecencia se realizó a las 9:59 horas en las instalaciones de la FGR en la colonia Doctores, alcaldía Cuauhtémoc, en la Ciudad de México, a pesar de que el citatorio original señalaba como lugar la delegación en Ciudad Juárez, Chihuahua.
Campos Galván acudió acompañada por Jorge Romero Herrera, presidente nacional del PAN, y el legislador Roberto Gil Zuarth. Asimismo, Alessandra Rojo de la Vega, alcaldesa de Cuauhtémoc, se presentó en las instalaciones declarando que “hay que ser solidarias”. Jorge Triana, vocero nacional del PAN, acusó que el citatorio para la gobernadora había sido “mañosamente” planeado en Ciudad Juárez.
El caso tiene su origen en el desmantelamiento de un narcolaboratorio donde, además de los dos agentes estadounidenses, fallecieron Pedro Oseguera Cervantes, director de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), y el policía ministerial Manuel Méndez en un accidente vehicular. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que fueron cuatro los agentes de la CIA que se encontraban en Chihuahua: “Públicamente se conoció eran cuatro, dos que lamentablemente fallecieron en el país y dos que pedimos que como no tenían acreditación, pues pudieran dejar el país y dejaron el país”.
Sheinbaum explicó que los agentes ingresaron legalmente a México con pasaportes diplomáticos y en calidad de turistas, pero no avisaron que llevarían a cabo acciones de inteligencia. “Si vienen a hacer labores de inteligencia hay un procedimiento, un protocolo… Entonces, ellos entran legalmente a México, pero no se registraron para el caso de que llevaran a cabo labores de inteligencia”, detalló la mandataria. Tras un diálogo entre la Embajada de EE.UU. y la Secretaría de Relaciones Exteriores, se tomó la decisión de que los dos agentes sobrevivientes se retiraran del país.
Ante estos hechos, la presidenta demandó explicaciones a la embajada de EE.UU. y acusó a la gobernadora chihuahuense de vulnerar la soberanía nacional. En respuesta, Maru Campos denunció persecución política: “No guardaron las formas, no respetaron la ley, atropellaron la protección constitucional del cargo que los chihuahuenses me han conferido… Hoy lamento y denuncio el autoritarismo, diría yo totalitarismo, que permite violar la Constitución sin consecuencias”.
La gobernadora añadió: “Si hoy soy la señalada y la perseguida por el simple delito de no ser cómplice, por el contrario, dar resultados, esto no trata de mí, se trata de cada mexicano de bien” y señaló que funciona como “chivo expiatorio”. Por su parte, legisladores de Morena presentaron ante la Cámara de Diputados una solicitud de juicio político contra Campos, acción respaldada por once diputados locales morenistas de Chihuahua.
El senador Javier Corral Jurado criticó la postura de la gobernadora, asegurando que “se victimiza” y distorsiona un “mero trámite jurisdiccional” al acusar persecución política. Corral impugnó también el no ejercicio de acción penal contra Campos tras denuncias previas de la propia gobernadora por privación ilegal de la libertad y abuso de autoridad. La FGR ha atraído la investigación del caso mientras persisten las discrepancias entre el gobierno federal y el de Chihuahua sobre la participación de los agentes estadounidenses.