Chihuahua, 08 de junio de 2026.- Autoridades federales continúan indagando quién autorizó la participación de agentes extranjeros y qué ocurrió realmente con el armamento involucrado en un accidente en Chihuahua, donde un agente de la CIA fallecido portaba un rifle calibre .223 originalmente asignado a una agente de la Policía de Investigación estatal.
El rifle fue solicitado por Manuel Genaro Méndez Montes, escolta del entonces director de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), Pedro Román Oseguera. Ambos funcionarios, junto con el agente de la CIA, fallecieron en el accidente. Una versión indica que el rifle habría sido sustituido para ocultar evidencias.
Mandos de la corporación sostienen que, presuntamente, “el arma fue reemplazada por otra con el fin de ocultar evidencias relacionadas con el incidente”. De acuerdo con los hechos extraídos, los restos del rifle original del agente de la CIA desaparecieron y a la policía estatal de Chihuahua se le entregó una nueva arma.
De manera paralela, la Fiscalía de Chihuahua solicita muestras de ADN para identificar 144 restos que aún permanecen sin ser reconocidos del Crematorio Plenitud. Se requieren muestras genéticas a familias que contrataron servicios de cremación entre 2022 y 2025 en ocho funerarias de Ciudad Juárez.
Las autoridades han logrado identificar a más de 240 personas tras el hallazgo de cientos de cuerpos en condiciones irregulares en Ciudad Juárez. El caso del Crematorio Plenitud salió a la luz el 26 de junio de 2025, cuando una denuncia ciudadana alertó sobre un cuerpo dentro de un vehículo en la colonia Granjas Polo Gamboa.
Al inspeccionar el predio vinculado al crematorio, las autoridades localizaron 386 cuerpos apilados en condiciones irregulares. Mientras avanza la identificación forense, las investigaciones sobre las irregularidades con el armamento en el accidente de los agentes continúan bajo revisión federal.