El Obeid, 10 de julio de 2026.- Las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) han intensificado el cerco sobre El Obeid, capital de Kordofán del Norte, donde viven más de medio millón de civiles, incluidos más de 100.000 desplazados. Desde junio, los paramilitares han desplegado a miles de combatientes alrededor de la urbe, la cual permanece cercada por el norte, el oeste y el sur.
El asedio ha provocado apagones y escasez de alimentos para la población. Entre los blancos de los últimos ataques figuran, al menos, ocho gasolineras repartidas por toda la ciudad y su principal subestación eléctrica. El análisis de imágenes de satélite del centro de investigación humanitaria (HRL) de la Universidad de Yale confirmó los ataques a esta infraestructura.
“Cuando la central eléctrica fue bombardeada, la ciudad quedó prácticamente a oscuras”, declaró Issam Mukhtar. Respecto al combustible, el mismo fuente señaló que “el impacto de los ataques contra gasolineras ha sido enorme”.
Las RSF han intensificado los bombardeos con drones sobre la ciudad, matando a decenas de personas. Según los reportes, los bombardeos han golpeado sobre todo objetivos civiles, incluida la única salida que todavía controla el ejército, hacia el este. Los paramilitares reciben un holgado apoyo de Emiratos Árabes Unidos.
Ante la situación, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó una moción de condena contra el asedio de las RSF sobre El Obeid y acordó investigar de forma urgente los abusos perpetrados en la zona. Mona Rishmawi advirtió: “Estamos observando patrones similares a los que ya hemos presenciado en otros lugares [de Sudán], en particular el cerco, los ataques contra infraestructuras básicas y el aumento de los precios dentro de la ciudad”.
“Se trata de una situación extremadamente preocupante”, añadió Rishmawi sobre la crisis humanitaria que atraviesa la región.