Por Redacción
Ciudad de Mexico, 21 de julio de 2026.- En 2007, según el Marco General de los Medios en España, en el 75,4% de los hogares seguía habiendo una línea fija. Sin embargo, en febrero de 2026, datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia detectaron que más de la mitad de las casas había eliminado la línea fija. Frente a este declive funcional, la generación Z (nacida entre 1997 y 2010) ha rescatado el teléfono fijo como objeto de decoración.
Según una encuesta de la web Uswitch, más de un 20% de la generación Z tiene un teléfono fijo con función decorativa. Esta tendencia se refleja también en el mercado infantil de Estados Unidos, donde en las pasadas Navidades el regalo estrella de las escuelas primarias fue el Tin Tan Phone, un dispositivo con estética noventera, cable y teclas. De acuerdo con Wired, este producto ha vendido 100.000 unidades sin apenas publicidad.
El Tin Tan Phone está diseñado para que niños de entre 5 y 13 años puedan hablar con sus amigos sin interferencias ni pantallas. La competencia llega este verano con Pinwheel Home, teléfonos que también prometen “amigos y conversaciones reales sin pantallas”. Por otro lado, Catherine Goetze, educadora de inteligencia artificial, creó el Physical Phone, un dispositivo analógico que se fija a la pared y se conecta al móvil.
Sobre el cambio en los hábitos de comunicación, Adriana Royo señaló: “Estamos acomodados en una conversación asíncrona en la que no están presentes todas las partes implicadas”. Royo explicó que “uno manda un audio y pueden pasar tres horas hasta que la otra persona lo ve. En ese tiempo el cerebro, que no le gusta nada la incertidumbre, va rellenando los espacios vacíos con inseguridades y expectativas… Y cuando el otro contesta ya uno tiene su versión de los hechos, quizás incluso se ha cabreado y está emocionalmente en otro sitio”.
La experta concluyó que bajo estas condiciones “la experiencia deja entonces de ser un encuentro y se convierte en algo a analizar, a corregir y a modular”.