Bolzano, 04 de junio de 2026.- Científicos encontraron levadura desarrollada en los intestinos de la momia congelada Ötzi y, con ella, lograron hacer pan. El hallazgo forma parte de un estudio publicado el miércoles en la revista Microbiome, el cual señala que las condiciones de conservación no impidieron que microorganismos, tanto antiguos como recientes, sigan activos en el cuerpo.
Ötzi, conocido como ‘el hombre de las nieves’, murió por una flecha en la espalda hace 5 mil 300 años. Su cuerpo fue descubierto por unos excursionistas el 19 de septiembre de 1991 en un glaciar en la frontera entre Italia y Austria. Sus restos se conservan actualmente en el museo de Bolzano (Italia) a la misma temperatura (-6 °C) donde fueron hallados, manteniendo un proceso de momificación natural poco habitual donde sus células congeladas conservaron su humedad.
Los investigadores descubrieron cuatro tipos diferentes de levadura capaces de sobrevivir a temperaturas bajo cero en los intestinos de la momia, en su piel y en un agua ‘marronácea’ procedente de la descongelación parcial. Mohamed Sarhan, uno de los científicos, declaró: “Lo que no esperábamos era encontrar levadura”. Frank Maixner añadió que “estas levaduras acompañaron a Ötzi en su largo viaje a través de los milenios”.
El análisis genético reveló ‘niveles de daños en el ADN muy comparables a los de los microbios originales’ presentes en los intestinos del ‘hombre de hielo’, lo que sugiere que la levadura entró allí poco después de su muerte. Estos hongos microscópicos sólo viven en entornos muy fríos, como la Antártida o los Alpes. Además, la levadura fue capaz de degradar el fenol, un producto químico utilizado inicialmente cuando se descubrió la momia para impedir el desarrollo de hongos.
Tras el descubrimiento, los científicos reprodujeron estos hongos en un frigorífico. “Cuando dices que tienes levadura, enseguida te preguntan: ¿se puede usar para hacer pan?”, comentó Sarhan. Aunque admitió que “al principio, no funcionó”, el equipo obtuvo una masa madre ‘realmente muy, muy buena’ después de tres meses de intentos.
Ante el éxito en la panificación, el equipo ahora se plantea elaborar cerveza. Asimismo, los científicos creen que, en el futuro, esta levadura podría utilizarse para descomponer el fenol en entornos contaminados.