Las Claritas, 25 de junio de 2026.- Un operativo policial y militar coordinado con Estados Unidos terminó con la muerte de Héctor Rustherford ‘Niño’ Guerrero Flores, líder de la organización criminal Tren de Aragua, hecho anunciado por el presidente Donald Trump. Washington había ofrecido una recompensa de cinco millones de dólares por el capo, cuyo gobierno sobre miles de mineros ha sido desplazado, al menos por ahora, por el de los uniformados.
El pueblo quedó militarizado después de que hace casi dos semanas un misil acabara con la casucha en la que supuestamente se resguardaba Guerrero. Sin embargo, la llegada de los militares ha venido acompañada de allanamientos sin orden judicial y de lo que los vecinos de Las Claritas llaman saqueos. Los habitantes denuncian presuntos robos en sus viviendas y extorsión, ahora a manos de los uniformados.
La tensión escaló cuando la comunidad de Las Claritas encaró a un grupo de oficiales para reclamarles por las formas con las que tomaron el lugar. Posteriormente, los habitantes del sector San Isidro de Las Claritas bloquearon la carretera principal como forma de protesta, exigiendo: “Basta de abusos, queremos trabajar y vivir en paz”.
Frente a la nueva situación, el ministro de Desarrollo Minero Ecológico, Héctor Silva, se ofreció a instalar una oficina de atención al minero y dijo que trabajaría para maximizar la producción. “Estamos aquí para atender de primera mano a nuestro pueblo… que impulsen su crecimiento académico y técnico”, afirmó Silva.
A pesar del despliegue de fuerzas, entre quienes viven en ese pueblo hay temor de que el resto de los líderes de la banda puedan regresar y reagruparse. Cabe recordar que inversionistas extranjeros le habían pedido a Donald Trump que recuperara la gobernanza en las minas del sur de Venezuela.