Brasilia, 28 de marzo de 2026.- El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, recibió el alta hospitalaria este viernes y fue trasladado a su residencia en Brasilia, donde cumplirá un arresto domiciliario temporal de 90 días prorrogables. La decisión fue autorizada por Alexandre de Moraes, del Tribunal Supremo, quien aprobó el traslado por razones humanitarias después de que el mandatario permaneciera dos semanas internado a causa de una bronconeumonía.
Bolsonaro había sido ingresado de urgencia el 13 de marzo de 2026 en un hospital privado de la capital brasileña tras presentar síntomas como fiebre alta, caída de la saturación de oxígeno, vómitos y escalofríos mientras se encontraba en la prisión de Pampulha. Durante su estancia, pasó más de una semana en terapia intensiva antes de ser movido a una habitación común, lo que permitió su salida del centro médico DF Star.
Brasil Caiado, médico del expresidente, informó a periodistas que Bolsonaro deberá seguir una intensa rutina de fisioterapia y cuidados especiales. Sobre su estado actual, el galeno declaró que “en términos generales está más o menos equilibrado” y señaló que “su mejora en los dos últimos días es la que esperábamos, fluida, sin ninguna complicación”.
La medida judicial permite que el político de extrema derecha cumpla en casa una condena de 27 años por golpismo, en lugar de permanecer en la prisión de máxima seguridad donde estaba encarcelado. El régimen de prisión domiciliaria es utilizado en Brasil por más de 200.000 reclusos, incluyendo al expresidente Fernando Collor de Mello, condenado previamente por corrupción.
Tras cumplir el plazo de 90 días, el magistrado Alexandre de Moraes evaluará el estado del recluso para determinar los siguientes pasos en el cumplimiento de su sentencia. La defensa de Bolsonaro había solicitado anteriormente el arresto domiciliario por motivos de salud, petición que fue denegada hasta esta ocasión debido a la gravedad del cuadro respiratorio presentado.