Por Redacción
Beirut, 20 de marzo de 2026.- La ofensiva aérea lanzada por Israel sobre el Líbano ha dejado un saldo de 1,001 personas muertas y 2,584 heridas, según informó este jueves el Centro de Operaciones de Emergencia del país árabe. Entre las víctimas mortales se encuentran 118 niños, mientras que el número de menores heridos asciende a 365, detalló la fuente oficial ante la escalada de violencia que concentra sus ataques en el sur, el este y las afueras meridionales de la capital.
En las últimas 24 horas del reporte, los bombardeos cobraron la vida de 33 personas y dejaron 152 lesionados, lo que evidencia la continuidad de los strikes militares. El Ministerio de Salud Pública libanés y el Centro de Operaciones de Emergencia han sido las entidades responsables de recopilar estas cifras, las cuales reflejan el impacto humanitario de una campaña que comenzó el 2 de marzo y que no ha mostrado signos de desaceleración.
La situación se enmarca en un conflicto más amplio que involucra a Irán, aliado del grupo Hezbolá, el cual ha respondido con ataques diarios contra el norte de Israel. Mientras la población civil libanesa enfrenta el aumento de víctimas, las autoridades locales trabajan bajo presión para atender a los miles de afectados por los bombardeos que han devastado zonas residenciales y estratégicas en la periferia de Beirut y regiones fronterizas.
A pesar de la gravedad de las cifras reportadas por las instituciones libanesas, no se ha contado hasta el momento con una declaración oficial del gobierno israelí que confirme las operaciones específicas ni que ofrezca una versión sobre el número de víctimas civiles. La falta de información detallada sobre las ubicaciones exactas de cada ataque y la ausencia de una confirmación independiente mantienen la incertidumbre sobre la evolución inmediata de la crisis.
La ofensiva, que inicialmente tuvo un componente aéreo, ha sido acompañada por anuncios de operaciones terrestres por parte de Israel, complicando el panorama de seguridad en la región. Con el millar de muertos superado, la comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de hostilidades que amenazan con expandirse más allá de las fronteras actuales del conflicto entre Israel y Hezbolá.