Por Redacción
Ciudad De México, 21 de marzo de 2026.- La escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha entrado en su tercera semana con tensiones geopolíticas que amenazan el suministro energético global, mientras la Agencia Internacional de Energía (AIE) activó reservas de emergencia ante el riesgo en el Estrecho de Ormuz, por donde transita 20% del petróleo mundial.
La guerra, que comenzó el 28 de febrero de 2026, supera ya los 20 días de operaciones militares. La OTAN evacuó su misión en Irak por razones de seguridad, según comunicados oficiales del Cuartel General Supremo de la Alianza en Europa (SHAPE). El Comando Sur de Estados Unidos emitió comunicados sobre operaciones en la región, aunque sin detallar cifras totales de bajas confirmadas oficialmente en ambos bandos.
Donald Trump ha mostrado variación en su posición pública: por un lado descarta un alto el fuego y afirma llevar ventaja militar, pero por otro contempla una reducción gradual de operaciones en Medio Oriente. En declaraciones a la prensa y en redes sociales, el mandatario estadounidense señaló que la OTAN no quiere ayudar a abrir el Estrecho de Ormuz, aunque el Reino Unido, miembro de la Alianza bajo el gobierno de Keir Starmer, autorizó el uso de sus bases para ataques contra objetivos iraníes en esa zona.
La Agencia Internacional de Energía, dirigida por Fatih Birol, liberó 400 millones de barriles de reservas de emergencia y emitió recomendaciones que incluyen fomento del teletrabajo y reducción de velocidad en carreteras para mitigar el impacto de la crisis energética derivada del conflicto. El portavoz del Ministerio de Petróleo iraní, Saman Ghodousi, emitó declaraciones oficiales aunque el gobierno iraní no ha presentado respuesta oficial detallada a las declaraciones de Trump ni a los ataques reportados.
Reportes de medios circulan sobre bajas entre altos mandos iraníes, incluyendo afirmaciones de que de 11 funcionarios en una foto solo 2 seguirían vivos, y listas de cargos asesinados que mencionan a Alí Jameneí y Alí Lariyani. Sin embargo, no hay fuentes oficiales iraníes confirmando estas bajas en el cluster, por lo que su veracidad depende de reportes de medios y no de confirmación gubernamental.
La ubicación exacta de algunos ataques permanece sin especificación precisa. Fuentes mencionan el océano Pacífico y Pacífico oriental para un ataque estadounidense a una lancha, pero sin coordenadas exactas. El conflicto mantiene incertidumbre sobre el número total de bajas civiles y militares confirmadas por fuentes oficiales, así como pruebas independientes sobre la muerte de figuras mencionadas como el Líder Supremo Alí Jameneí y otros altos cargos.
La situación geopolítica mantiene presión sobre mercados energéticos y rutas comerciales críticas. El Estrecho de Ormuz continúa siendo un punto de estrangulamiento clave para el petróleo global, y cualquier interrupción en ese paso marítimo tendría consecuencias inmediatas en los precios internacionales y el suministro a países dependientes de importaciones energéticas desde la región del Golfo Pérsico.