Ciudad De México, 30 de marzo de 2026.- El Gobierno de México aclaró que la Colección Gelman no está en venta ni será transferida al extranjero, desmintiendo versiones sobre una supuesta comercialización internacional. La titular de la Secretaría de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, explicó que la colección le pertenece a la nación y permanece bajo propiedad de coleccionistas mexicanos.
Las piezas de la colección cuentan con declaratoria de monumento artístico, lo que las protege legalmente como parte del patrimonio nacional y prohíbe su exportación definitiva. Según la funcionaria, “la colección está en manos de coleccionistas mexicanos, el acuerdo entre privados y la entidad bancaria es únicamente para el apoyo a su gestión y solo tiene permisos de salida temporal, no definitiva”.
El acervo incluye alrededor de 30 obras de artistas como Frida Kahlo, Diego Rivera, José Clemente Orozco, María Izquierdo y David Alfaro Siqueiros, además de otras 200 obras de distintas épocas. Curiel de Icaza detalló que “la declaración sirve para proteger obras que son consideradas parte fundamental del arte nacional, permite regular su conservación y prohibir su exportación definitiva”.
Respecto a su itinerancia, se informó que la colección ha salido más de 30 veces del país desde 2010 con los permisos correspondientes. La normativa establece que cualquier salida del territorio nacional debe ser únicamente temporal y con fines de exhibición, debiendo regresar a México en un plazo máximo de dos años. Se indicó que la colección regresará al país en 2028 tras su itinerancia posterior al Mundial de Fútbol.
Actualmente, la Colección Gelman se encuentra en exhibición en el Museo de Arte Moderno, donde la exposición permanecerá abierta al público hasta el 15 de julio de 2026. El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) mantiene la supervisión técnica de la muestra, mientras que la entidad bancaria asociada se encarga del aseguramiento y la logística de itinerancia por museos internacionales.
La secretaria de Cultura enfatizó que “esa colección solo tiene permiso de salida temporal, la conformación no se va a desarticular, no se vendió”, reafirmando que el esquema con la Fundación Banco Santander es exclusivamente operativo y de apoyo en gestión, no de adquisición.