Por Redacción
Nayarit., Mexico, 16 de marzo de 2026.- El expresidente Andrés Manuel López Obrador y la presidenta Claudia Sheinbaum encabezaron una iniciativa de apoyo humanitario a Cuba, convocando a donaciones voluntarias para enviar alimentos, medicinas y combustible a la isla, que enfrenta una severa crisis por el bloqueo comercial y energético impuesto por Estados Unidos. La campaña, respaldada por funcionarios de Morena que han aportado desde sus salarios, utiliza la cuenta Banorte 1358451779 de la asociación civil “Humanidad con América Latina”, la cual obtuvo su registro de donataria ante el SAT en un plazo récord de cuatro días hábiles.
López Obrador lanzó el llamado desde Palenque, Chiapas, el sábado por la noche, mientras que Sheinbaum reiteró su respaldo durante un evento en Compostela, Nayarit, el domingo 15 de marzo. Ambos líderes enfatizaron la importancia de la solidaridad con el pueblo cubano, en línea con la política exterior de México que históricamente ha mantenido una postura crítica ante el embargo estadounidense.
Funcionarios de Morena, incluidos Carlos Castillo Pérez, Cuauhtémoc Estrada, Elizabeth Guzmán, Javier Hidalgo y Julia Álvarez Icaza, respondieron al llamado con donaciones significativas. Se reportaron aportaciones como un mes completo de sueldo de un diputado (61,871 pesos), 82,000 pesos de dos legisladores en conjunto y 10,000 pesos de un funcionario de la Ciudad de México, aunque el monto total recaudado hasta el momento no ha sido oficialmente divulgado.
Esta iniciativa se enmarca en el contexto de la ayuda gubernamental que México ya había proporcionado a Cuba, incluyendo el envío de 2,000 toneladas de productos básicos, después de que las exportaciones de petróleo se suspendieran en enero de 2026 debido a amenazas arancelarias por parte de Estados Unidos. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, agradeció el apoyo mexicano, destacando la importancia de la cooperación internacional frente a la crisis.
Sin embargo, la convocatoria no estuvo exenta de críticas. Sectores de la oposición política mexicana cuestionaron los métodos empleados, señalando reportes de una recolección “voluntaria a fuerzas” en algunas oficinas gubernamentales, así como la rapidez inusual en el registro de la asociación civil receptora de fondos. Aún se desconocen los mecanismos de supervisión para garantizar que las donaciones se destinen efectivamente a los fines declarados.
La respuesta oficial del gobierno de Estados Unidos ante esta iniciativa mexicana sigue pendiente, en un escenario geopolítico complejo donde la postura de México desafía abiertamente las sanciones económicas impuestas por Washington a La Habana. El desarrollo de esta campaña humanitaria podría tensionar aún más las relaciones bilaterales, mientras Cuba continúa sufriendo desabasto de insumos esenciales.