Ciudad de Mexico, 30 de marzo de 2026.- Más de 80 manifestantes estadounidenses quedaron detenidos tras las protestas del movimiento ‘No Kings’ (No reyes) contra el presidente Donald Trump, en Los Ángeles, Denver, Portland y Dallas, informaron autoridades locales.
Los mayores arrestos ocurrieron en Los Ángeles, California, donde Los Angeles Times reportó más de 70 arrestos y NBC informó de al menos “seis docenas” de detenciónes por la manifestación que congregó a decenas de miles de personas en el centro de la ciudad, donde algunas lanzaron piedras, botellas y concreto a la policía.
Aunque la mayoría de la protesta transcurrió de manera pacífica, el Departamento de Policía de Los Ángeles emitió una orden de dispersión, roció gas lacrimógeno y lanzó bolas de pimienta a los manifestantes frente al Centro Metropolitano de Detención.
“Agentes federales han comenzado a arrestar a aquellos que atacaron a nuestro personal en la corte de Los Ángeles. A quienes golpearon bloques de concreto y los arrojaron a nuestros oficiales, los tenemos grabados en video”, publicó en X Bill Essayli, asistente de la fiscal general de EE.UU. en el distrito central de California.
Estas detenciones se suman a las ocho que hubo en Denver (Colorado), al menos otras dos en Portland (Oregón) y una más en Dallas (Texas), según conteos de medios locales.
Fuera de estas aprehensiones, transcurrió sin mayores incidentes la tercera jornada del movimiento ‘No Kings’, que congregó al menos a 8 millones de personas en más 3 mil 300 protestas en los 50 estados del país, según los organizadores.
Los organizadores afirmaron superar las anteriores dos ediciones, la de 7 millones de asistentes y 2 mil 700 eventos en octubre, y la de 5 millones de manifestantes en 2 mil 100 sitios en junio de 2025.
Los manifestantes denuncian la “guerra ilegal” que Trump comenzó hace un mes en Irán, lo que ha implicado una subida de los combustibles e inflación, además de reafirmar sus críticas contra los “abusos” del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE).
La movilización principal ocurrió ante decenas de miles de personas en Minneapolis, Minnesota, epicentro de la indignación nacional contra ICE y la Patrulla Fronteriza porque sus agentes mataron ahí a los ciudadanos estadounidenses Renee Good y Alex Pretti en enero.