Tapachula, 31 de marzo de 2026.- Extranjeros de diversas nacionalidades, junto con activistas y religiosos, escenificaron un ‘viacrucis migrante’ en esta ciudad de Chiapas. La movilización tuvo como objetivo protestar por la tardanza en los trámites gubernamentales, denunciar abusos y discriminación, así como repudiar las políticas del presidente estadounidense Donald Trump que han derivado en deportaciones masivas hacia esta frontera.
Durante la manifestación, los participantes quemaron una piñata alusiva al mandatario estadounidense. El sacerdote Heyman Vázquez Medina señaló que acompañar a los migrantes en su camino es un ‘viacrucis’ de mucho sufrimiento. “De parte del gobierno sigue siendo lo mismo, no hay un interés en el buen trato a los migrantes. Cuando hay oportunidad de robarles, cuando hay oportunidad de extorsionarlos los extorsionan”, afirmó el religioso.
Luis Rey García Villagrán, director del Centro de Dignificación Humana (CDH), enfatizó que ningún migrante busca establecerse en Tapachula. “Hoy vamos a decirle al pueblo tapachulteco que ningún migrante quiere quedarse en Tapachula, ellos pueden seguir odiando, pero hoy los migrantes que pongan a trabajar a la Comar”, declaró. Por su parte, Orlando Guillen Moro, un migrante cubano, denunció haber llegado separado de su familia debido a las políticas de Trump: “Hemos perdido dinero, familia, trabajo y toda una vida en mi caso 35 años y necesitamos una luz que nos lleve a sentirnos como personas”.
Paralelamente, la caravana migrante Génesis 2026, integrada por aproximadamente 800 personas originarias de Haití, Cuba, Colombia, Venezuela, Honduras, El Salvador y Guatemala, ya se encuentra en Pijijiapan, Chiapas, tras partir de Tapachula. Los integrantes presentan desgaste físico, deshidratación, lesiones de primer grado en los pies e infecciones estomacales. Se ha reportado que personal del Instituto Nacional de Migración detiene a las familias o migrantes solos que se retrasan debido a estas lesiones. Su primer objetivo es llegar a la Ciudad de México para intentar regularizar su situación.
En otro frente, el gobierno de México exigió al gobierno estadounidense esclarecer los hechos surrounding la muerte de José Guadalupe Ramos-Solano, un migrante mexicano encontrado ‘inconsciente y sin respuesta’ el 25 de marzo en el centro de procesamiento de Adelanto, en las afueras de Los Ángeles. Este deceso representa la decimocuarta muerte bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) desde que comenzó el año.
Vanessa Calva Ruiz, directora general de Protección Consular y Planeación Estratégica de la Cancillería mexicana, calificó el hecho como parte de una tendencia alarmante. “El caso del señor José Guadalupe no es un caso aislado es un reflejo de una tendencia alarmante e inaceptable”, sostuvo, agregando que “a la fecha no hemos recibido respuestas que garanticen la corrección de las condiciones que propician estos fallecimientos”. En el centro de Adelanto, cuatro personas mexicanas han fallecido por aparentes complicaciones médicas entre 2025 y 2026.
Ante esta situación, el Gobierno de México planea presentar un escrito de amicus curiae en apoyo al caso judicial L.T. Mesrobian, una demanda presentada el 26 de enero de 2026 por abogados de Public Counsel y de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA) contra las condiciones en dicho centro de detención. Asimismo, la mandataria Claudia Sheinbaum anunció que acudirá a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por los decesos de paisanos bajo custodia del ICE y para denunciar abusos durante su reclusión.