Ciudad de Mexico, 04 de abril de 2026.- La alcaldía Iztapalapa, la más poblada de la capital mexicana, vivió este Viernes Santo su multitudinario viacrucis en su 183.ª edición, la primera desde que la Unesco lo declaró Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Esta tradición, que nació en 1833 como un voto comunitario para pedir el fin de una epidemia de cólera y tuvo su primera puesta en escena formal en 1843, se realiza por los ocho barrios originarios de la demarcación y es considerada la representación de Semana Santa más multitudinaria de México.
“Es buenísima la salud (del viacrucis). Principalmente, lo ves y lo vas a poder constatar con los niños. Sigue habiendo muchos niños que vienen por sí solos”, señaló Joaquín Rueda, quien añadió que “los vecinos salen a las calles a apoyar a la procesión dando naranjas, poniendo paquetes, sacando sus propias imágenes para que pueda haber una comunión (…) Aquí no pertenecemos a la iglesia, no pertenecemos a la autoridad administrativa, todo es comunitario”.
En otras partes del país, la parroquia de San Fernando, en la zona de Santa Fe, Tijuana, celebró por tercer año consecutivo la representación del Viacrucis el 3 de abril de 2026, con más de cincuenta residentes a cargo de las escenas y alrededor de 500 feligreses presenciando la escenificación. Óscar Rafael López Villanueva, organizador del evento, comentó: “Bendito Dios, fue casi el triple (que el año pasado)”, estimando que la asistencia “rebasó quinientas” personas. La representación en Tijuana se empezó a llevar a cabo aproximadamente 10 años antes de la pandemia de COVID-19, deteniéndose por cuestiones de prevención de salud y retomándose hace tres años.
En el municipio de Atlixco, la Procesión del Silencio de Nexatengo convocó a cerca de 10 mil personas. La peregrinación, que inicia en la comunidad de Santa Lucía Cosamaloapan y atraviesa al menos cinco localidades, comenzó alrededor de las 7:00 de la mañana y concluyó cerca de las 14:00 horas. Muchas de las vestimentas que portan las imágenes en esta procesión han sido donadas por migrantes originarios de la región. Asimismo, en Gómez Palacio se realizó la representación número 87 del Viacrucis viviente en la Parroquia de Santa Rosa de Lima, donde Brayan Caldera, de 24 años, interpretó por primera vez a Jesús en un recorrido de alrededor de dos kilómetros con más de 50 actores.
En el ámbito internacional, el papa León XIV presidió el rito que conmemora la Pasión y Muerte de Cristo en la basílica de San Pedro del Vaticano. El pontífice, de 70 años y en buena forma física, empezó la ceremonia tumbado completamente sobre una alfombra ante el Altar de la Confesión, retomando una tradición que su predecesor, Francisco, había dejado de llevar a cabo desde 2022 por sus problemas de movilidad. Francisco, quien falleció cuatro días después de Pascua de 2025 a la edad de 88 años, solía realizar el lavatorio de pies en cárceles o albergues, mientras que León XIV realizó por primera vez este ritual el Jueves Santo lavando los pies de doce sacerdotes romanos en la Basílica de San Juan de Letrán.
“Como dijo una vez el Papa Francisco: ‘Este es un deber que me nace del corazón: me encanta. Me encanta esto y me encanta hacerlo porque es lo que el Señor me ha enseñado a hacer'”, expresó León XIV. Además, el papa cargará personalmente la cruz de madera a través de las 14 estaciones del Vía Crucis en el Coliseo de Roma, algo que no ocurría desde hace décadas; Juan Pablo II lo hizo hasta 1995 y Benedicto XVI solo en la primera estación durante sus dos primeros años. Las meditaciones para este evento fueron compuestas por el reverendo Francesco Patton, custodio de Tierra Santa entre 2016 y 2025, quien afirmó: “El Vía Crucis no está pensado para quienes llevan una vida de piedad inmaculada o de recogimiento abstracto”.
En Jerusalén, el patriarca latino, cardenal Pierbattista Pizzaballa, presidió la liturgia de la Pasión de Cristo en la Basílica del Santo Sepulcro. La misa, celebrada por la mañana en el Calvario, estuvo limitada al patriarca y cuatro religiosos, además de los frailes residentes, debido a restricciones por la guerra con Irán. Esto ocurrió después de que el pasado domingo la Policía israelí no permitiera a Pizzaballa entrar para oficiar una misa de Domingo de Ramos, veto que fue revertido horas después por el primer ministro Benjamín Netanyahu.
En Lima, Perú, el ‘Cristo Cholo’, representación a cargo del actor Mario Valencia de 68 años, recorrió las calles del centro histórico. Valencia, quien sufrió un accidente, decidió reducir una parte del viacrucis para poder cargar la cruz de 90 kilos hasta la cima del cerro San Cristóbal. “La voluntad y el compromiso que tengo con el Señor, que le pido que me dé fuerzas y fortaleza para lograr llegar hasta la cumbre del cerro San Cristóbal. También pido por la paz en el mundo y el pueblo peruano”, declaró el actor.