Ciudad De México, 05 de abril de 2026.- Diversas representaciones del Viacrucis y tradiciones de Semana Santa se llevaron a cabo en diferentes puntos del país, incluyendo Tijuana, Baja California, y la Ciudad de México, donde se realizaron viacrucis en espacios públicos y reclusorios, así como la tradicional quema de Judas.
En Tijuana, activistas y personas en contexto de movilidad realizaron el Viacrucis Migrante 2026, convocado por el Centro de Formación Integral La Salle Tijuana. La jornada inició a las 11:30 horas y partió del Arco Monumental hasta la Plaza Viva, donde se escenificaron las estaciones adaptadas para reflejar adversidades como violencia, discriminación y condiciones de vulnerabilidad.
“Cada uno de ellos ha vivido un viacrucis desde que salió de casa. Ha sido doloroso tener que dejar su patria, su pueblo, su hogar; en la mayoría de los casos para salvar la vida, ya que son víctimas de desplazamiento forzado”, declaró Daniel Novelo Huerta sobre el evento.
En la capital, la representación del Viacrucis se realizó en el Reclusorio Preventivo Varonil Oriente, ubicado en la alcaldía Iztapalapa, con la participación de más de 100 personas privadas de la libertad y personal de la Arquidiócesis Primada de México. Emiliano, una persona privada de la libertad, dio vida a Jesús de Nazaret y cargó una cruz de más de 100 kilogramos.
La quema de Judas se llevó a cabo en el Kiosco Morisco de Santa María la Ribera como parte del Festival de la Cartonería 2026, organizado por integrantes del colectivo Cartoneros de la Ciudad de México, que se realizó del 2 al 5 de abril. Una figura del ICE hecha de cartón, con colores de la bandera de Estados Unidos, cuernos y la frase ‘FUCK ICE’ en el pecho, fue quemada como parte del ritual.
Desde la Secretaría de Turismo se esperaba un resultado de millones de pesos por el turismo religioso en Semana Santa, con una movilización de 40 millones de personas. Se esperaba que el evento de la representación de la Pasión en Iztapalapa generara 250 millones de pesos como retribución.
Para los festejos, la jefatura de la ciudad envió a la alcaldía de Iztapalapa 9 mil 188 policías, de los cuales 3 mil 200 hicieron el recorrido de la escenificación. Sin embargo, se denunciaron problemas por uso de alcohol y pleitos en Xochimilco durante las festividades, así como molestias por el cierre de tres estaciones en la Línea 2 del metro.
Claudia Portelo señaló sobre el Viacrucis Migrante: “Como casa que atiende a personas en contexto de movilidad, participar en el Viacrucis Migrante es una forma de hacernos sensibles a todo lo que vive una persona desde que sale de su lugar de origen y llega a esta ciudad. Es violentada, discriminada y, de alguna forma, quienes creemos en Cristo consideramos que Jesús también vivió este tipo de situaciones”.