Ciudad De México, 25 de marzo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó la posibilidad de otorgar un indulto a Mario Aburto Martínez, sentenciado como el asesino confeso de Luis Donaldo Colosio Murrieta, al calificar el tema como un asunto de Estado que trasciende la voluntad del Ejecutivo federal. La declaración se da en el contexto de la reapertura de investigaciones sobre el magnicidio ocurrido en 1994 y las recientes discusiones públicas sobre la situación procesal del reo.
Durante su intervención pública, la mandataria enfatizó que la facultad para conceder beneficios penales en este caso específico no depende de una decisión personal o política, sino que está sujeta a la naturaleza jurídica y histórica del crimen. Sheinbaum señaló que se trata de un expediente que involucra la seguridad y la justicia del país, por lo que cualquier resolución debe atender a los criterios establecidos por las autoridades judiciales competentes y no a coyunturas políticas.
La postura de la Presidenta contrasta con las declaraciones de Luis Donaldo Colosio Riojas, senador y hijo de la víctima, quien ha manifestado que el Ejecutivo cuenta con la facultad legal para otorgar el indulto, pero carece de la voluntad política para hacerlo. Esta divergencia de interpretaciones sobre las atribuciones presidenciales ha marcado el debate en torno al caso, mientras se mantienen activas las diligencias sobre la hipótesis de un segundo tirador.
En relación con el avance de las indagatorias, documentos del Poder Judicial de la Federación citados por medios de comunicación indican que el proceso judicial sigue su curso. La investigación actual se centra en determinar la participación de otros posibles involucrados, incluyendo la situación de Jorge Antonio Sánchez Ortega, exagente del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), cuyo procedimiento de apelación se encuentra en suspenso según los registros disponibles.
La Fiscalía General de la República (FGR) ha mantenido la línea de investigación sin mencionar oficialmente que se haya tratado de un complot, a pesar de las diversas teorías que han surgido en el ámbito público. La reapertura del caso ha generado un intenso escrutinio sobre las instituciones de justicia y la certeza de los fallos emitidos en las décadas posteriores al asesinato del candidato presidencial en Lomas Taurinas, Tijuana.
Ante las declaraciones del senador Colosio Riojas, quien también ha cuestionado el uso político del tema, Sheinbaum respondió con ironía respecto a las aspiraciones electorales del legislador, quien busca la gubernatura de Sonora a pesar de haber sido electo senador por Nuevo León. La Presidenta sostuvo que más allá de las disputas personales o proyectos políticos individuales, el gobierno federal actuará estrictamente dentro del marco de la ley en todo lo concerniente al expediente de Mario Aburto Martínez.