Ciudad De México, 26 de marzo de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó su respaldo a la candidatura de la expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, para dirigir la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La declaración fue realizada durante una conferencia de prensa llevada a cabo este miércoles en la capital mexicana, donde la mandataria confirmó el apoyo de su gobierno a la postulación, la cual originalmente contaba con el aval de México, Chile y Brasil.
El contexto diplomático de esta candidatura ha sufrido un giro significativo tras el cambio de administración en el país austral. El actual presidente de Chile, José Antonio Kast, retiró el respaldo de su nación a la iniciativa antes de que Sheinbaum ofreciera sus declaraciones públicas. A pesar de la falta de apoyo del gobierno chileno vigente, representado por Kast mediante un comunicado oficial, la jefa del Ejecutivo mexicano mantuvo su posición favorable hacia la exjefa de Estado vecina.
La investigación confirma que la postura de México se mantiene firme en favor de Bachelet, aunque persisten dudas sobre la posición definitiva de Brasil respecto a este respaldo tripartito inicial. Las declaraciones de Sheinbaum se centraron en validar la trayectoria de la candidata sin entrar en detalles sobre las implicaciones políticas que genera la oposición del actual gobierno chileno a su propia compatriota.
Este movimiento destaca la dinámica compleja en las relaciones regionales, donde México opta por sostener una candidatura que ha perdido el impulso de su país de origen. No se proporcionaron cifras específicas ni detalles adicionales sobre las gestiones diplomáticas que podrían seguir para consolidar el apoyo internacional necesario para la aspirante.
La situación deja abierta la incógnita sobre cómo evolucionará el proceso de selección en la ONU sin el aval unánime de los socios originales que promovieron la figura de Bachelet. Por el momento, el gobierno de Sheinbaum se erige como el principal promotor externo de esta candidatura frente al escepticismo generado por la postura del presidente Kast.