Ciudad De México, 11 de abril de 2026.- La renegociación del T-MEC en 2026 apunta a tener en la mesa puntos como reglas de origen más estrictas, fortalecer cadenas de suministro regionales, exigencias para el cumplimiento del capítulo laboral, evitar prácticas desleales en la región, elevar la competitividad de la región norteamericana y reducir la dependencia de Asia.
El sindicalismo mexicano, específicamente la CTM, asume con responsabilidad su papel en estos momentos de definiciones para el T-MEC. La organización se describe como la entidad laboral en México que ha marcado la pauta en el cumplimiento de requerimientos de libre asociación sindical, negociación colectiva, registro y validación de contratos, y defensa de los derechos de los trabajadores.
En este contexto, el sindicalismo mexicano está en sintonía con la estrategia de la presidenta Claudia Sheinbaum para dar respuesta favorable a las exigencias del cumplimiento laboral y a las verificaciones de planta del capítulo laboral. El gobierno de México ha definido como prioridad el cumplimiento e implementación de los compromisos de dicho capítulo.
El T-MEC incorporó los capítulos 23 y 24 referidos a cuestiones laborales y ambientales respectivamente, marcando una diferencia con la configuración del TLCAN en los años noventa, donde se subestimaron estos temas. Los aspectos laborales y ambientales fueron retomados con fuerza en la renegociación de 2020 que sustituyó al TLCAN por el T-MEC, influenciada por la primera presidencia de Donald Trump y la transición Peña Nieto-López Obrador en México.
El capítulo 23 del T-MEC incluyó temas que motivaron la reconfiguración de instituciones y reformas normativas para generar mercados laborales acordes a convenios de la OIT, como libertad de asociación, eliminación del trabajo forzoso, negociación colectiva y erradicación de la discriminación laboral. En su andamiaje institucional se estableció el Consejo Laboral, el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida y Comités de Asesoría Laboral.
Para cumplir con el capítulo 23, se llevó a cabo la ‘Reforma Laboral’ publicada en el Diario Oficial de la Federación el 1 de mayo de 2019, que empezó a implementarse en noviembre de 2020. Este tratado incorporó nuevos marcos legales y técnicos más estrictos con implicaciones para autoridades gubernamentales, fabricantes, exportadores, importadores, sindicatos y organizaciones de trabajadores.