Ciudad De México, 14 de junio de 2026.- En eventos globales como la Copa Mundial de la FIFA 2026, la simpatía y seguimiento que derivan en euforia son estimulados por el sentimiento de pertenencia a un país y pueden resultar en apuestas o ludopatía, es decir, en trastorno del juego, según análisis de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM.
Miguel Ángel Medina Gutiérrez, académico de la FP, explicó que hay personas que segregan adrenalina, neurotransmisor que ayuda a estar atentos y emocionados, y dopamina, la cual hace sentir placer por el gusto de disfrutar un evento de esta magnitud. Al hablar sobre lo que ocurre al interior del organismo de quienes apuestan, además de segregar dopamina y serotonina, se añade la adrenalina mediante la cual la persona está preparada para arriesgar.
“Si a lo anterior le sumamos consumo de alcohol o de sustancias estimulantes, provoca que la gente se sienta emocionada o excitada por el evento y no esté tan consciente de sus actos”, apuntó Medina Gutiérrez. En el caso de México, la mayoría de las personas aficionadas se muestra nacionalista; otras evidencian esperanza debido a los intentos del representativo mexicano para avanzar en la Copa mundialista: apuestan a su favor, o en contra de los países que muestran más consistencia como Brasil, Argentina, Alemania y España.
El especialista expuso que la ludopatía es multifactorial, razón por la cual los problemas económicos o emocionales la propician. Se agrega una serie de factores que por sí solos no son predictores de una conducta adictiva, pero en conjunción y bajo algún contexto de conflicto la pueden ocasionar en personas de altos y escasos recursos. Bajo esta euforia que provoca una conducta compulsiva olvidan, momentáneamente, sus conflictos económicos, familiares y laborales.
“Una forma de compensarlos es a través de hacer apuestas, arriesgar y sentirse recompensados por unos cuantos minutos u horas; en este caso, lo que va a durar el Mundial”, indicó el universitario. El especialista apuntó que la forma más efectiva para prevenir y combatir el ‘secuestro de la conducta’ es la educación.
En este contexto, rememoró que desde edades tempranas se inculca en niñas y niños la colección de álbumes mundialistas. “A partir de esta etapa se les forma para las apuestas; ellas y ellos se congregan para intercambiar las estampillas, se negocia, algunos juegan volados. Es una cultura que nos enseña a arriesgar sin razón”, afirmó.
Según la empresa Statista GmbH, portal de estadística mundial, el mercado global de apuestas deportivas está proyectado para superar los 50 mil millones de dólares en ingresos durante el Mundial 2026. Ello lo consolidará como el evento con mayor volumen de apuestas en la historia, gracias a la participación de 48 selecciones nacionales de futbol.