Por Redacción
Cancún, 21 de marzo de 2026.- En el marco de la 89 Convención Bancaria, celebrada del 18 al 20 de marzo en esta ciudad, surgieron llamados urgentes para acelerar la digitalización de los sistemas de pagos en México y revisar las medidas contra el lavado de dinero, temas que centraron la agenda entre autoridades financieras nacionales e internacionales.
Victoria Rodríguez Ceja, gobernadora del Banco de México, junto con la presidenta Claudia Sheinbaum y directivos de la Asociación de Bancos de México (ABM), participó en los foros donde se expuso la necesidad de modernizar la infraestructura financiera. La reunión contó también con la presencia de autoridades norteamericanas del Departamento del Tesoro, incluyendo representantes de la OFAC, FinCEN y el IRS, quienes abordaron avances en la cooperación bilateral para combatir ilícitos financieros.
Los datos presentados durante el evento evidencian la magnitud del sector. El mercado fiduciario en México superó los 11.5 billones de pesos, equivalentes a 620 mil millones de dólares, al término del primer semestre de 2025. Esta cifra refleja la confianza y el volumen de operaciones que manejan las instituciones bancarias en el país.
En cuanto a la digitalización, se destacó el desempeño del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI). Durante 2025, esta plataforma procesó más de 7,300 millones de operaciones por un monto cercano a los 600 billones de pesos (unos 33.3 billones de dólares), una cantidad que equivale a 16.8 veces el Producto Interno Bruto (PIB) nacional, lo que subraya la relevancia de mantener y mejorar estos canales electrónicos.
Ricardo Rangel, director ejecutivo de Negocio Fiduciario de Multiva, tomó parte en las discusiones sobre el crecimiento del sector y los desafíos regulatorios. Aunque no se detallaron declaraciones textuales específicas en los reportes iniciales, su participación resalta el interés del sector privado en alinear las prácticas fiduciarias con los estándares internacionales de transparencia.
Las autoridades revisaron los avances en las medidas antilavado acordadas entre México y Estados Unidos, sin que se hicieran públicos detalles concretos de nuevas disposiciones en este encuentro. La presencia de altos funcionarios de ambos países indica la continuidad del diálogo para fortalecer los mecanismos de prevención y detección de operaciones irregulares.
La convención en Cancún sirvió como plataforma para que el gobierno federal y el sistema bancario alinearan estrategias frente a un entorno financiero cada vez más digitalizado y exigente en materia de compliance. Se espera que los temas discutidos deriven en acciones concretas para preservar la estabilidad del sistema financiero mexicano.