Lázaro Cárdenas, 31 de marzo de 2026.- Un juez especializado en justicia penal para adolescentes vinculó a proceso a Osmar ‘N’, un joven de 15 años, por el feminicidio de dos trabajadoras de la preparatoria privada ‘Antón Makárenko’. La audiencia, celebrada a puerta cerrada en apego al sistema de justicia para menores, determinó que existen elementos suficientes para continuar con la causa penal contra el estudiante.
El juzgador dictó como medida cautelar el internamiento preventivo del acusado en el Centro de Internamiento para Adolescentes y Adultos Jóvenes de Michoacán, donde permanecerá recluido durante el tiempo que dure la investigación complementaria. Se fijó un plazo de un mes para el cierre de esta etapa indagatoria a cargo de la Fiscalía General del Estado (FGE).
Los hechos ocurrieron el 24 de marzo de 2026, cuando el adolescente ingresó al plantel educativo ocultando un rifle de asalto AR-15, confirmado como ilegal por carecer de registro oficial, dentro de un estuche de guitarra. Según declaró el fiscal general de Michoacán, Carlos Torres Piña: “Es una arma larga, R15 como se le conoce, que lleva de su domicilio a la escuela en una funda de guitarra. Al momento de entrar a la institución pues prácticamente la saca y la acciona”.
Las víctimas fueron identificadas como María del Rosario Sagrero Chávez, de 36 años, coordinadora académica, y Tatiana Madrigal Bedolla, de 37 años, secretaria administrativa. Sobre el ataque, el titular de la FGE detalló: “El video se ve cómo llega de manera directa […] y al momento de entrar dispara directamente contra una de las maestras”. Agregó que la primera víctima “fue encontrada de espaldas en el mostrador; es a la primera que le disparó y la impacta en la nuca, ella pierde la vida al instante”. La segunda mujer intentó refugiarse pero fue alcanzada por múltiples impactos.
En la escena se aseguraron casquillos percutidos y cartuchos útiles; versiones periodísticas indican que el joven llevaba entre 64 y 67 proyectiles, de los cuales detonó entre 14 y 27. Estudiantes y un trabajador del plantel lograron someter al agresor y lo amarraron con una cuerda hasta la llegada de la policía.
La investigación revela que, antes del ataque, el menor publicó historias en Instagram mostrando el arma y vestido de negro frente a un espejo. Las autoridades detectaron en sus dispositivos videos con referencias a ataques escolares, al criminal Charles Manson y elementos asociados a la subcultura ‘incel’. En un fragmento de video revisado por las autoridades se lee un mensaje: “Enviar a las feministas, que siempre han arruinado mi vida, con su creador. Durante siete años, la vida no me ha traído ninguna alegría”.
Osmar ‘N’ declaró haber tomado el arma de su domicilio, donde convivía con su madre y su padrastro, este último presuntamente integrante de una corporación federal, aunque esta versión no ha sido corroborada. El fiscal Carlos Torres Piña señaló: “Un hecho como este no lo habíamos registrado en el estado”. Las líneas de investigación permanecen abiertas para determinar el origen exacto del armamento, la posible influencia de comunidades digitales y la responsabilidad penal de los adultos que permitieron que el rifle estuviera al alcance del menor, mientras se busca localizar el teléfono celular del acusado.