Ciudad De México, 27 de mayo de 2026.- Un juez de control vinculó a proceso a Juan Jesús Morales, también identificado como Juan Jesús ‘N’, vigilante del edificio ubicado en Avenida Revolución 829 de la colonia Nonoalco, por el feminicidio de Edith Guadalupe Valdez. Durante la audiencia, el juzgador mantuvo la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa para el imputado.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México presentó una reconstrucción cronológica de los hechos. Según la institución, Edith ingresó al inmueble alrededor de las 16:16 horas del 15 de abril. Entre las 16:23 y las 16:44 horas, el sistema de videovigilancia fue desconectado desde la caseta; en ese intervalo ocurrieron las agresiones que provocaron la muerte de la joven, causada por heridas con un objeto punzocortante compatible con un desarmador encontrado en el drenaje del lugar.
Las autoridades indicaron que el imputado tenía control del acceso principal, del estacionamiento y de la caseta de vigilancia. Peritos localizaron manchas de sangre en el tapanco, la escalera interna y la parte baja de la caseta, así como huellas de limpieza incompleta. La hipótesis ministerial señala que la víctima fue atacada en la parte superior de la caseta y posteriormente su cuerpo fue movido. Además, se encontraron pertenencias de la víctima, incluida su cartera en el baño de la caseta y su teléfono celular oculto en las instalaciones eléctricas.
La Fiscalía evidenció que el imputado habría desconectado las cámaras en cuatro ocasiones, siendo la primera entre las 16:23 y las 17:44 horas del día del crimen, aunque otras fuentes sitúan este primer corte hasta las 16:44 horas. También se aseguraron prendas de vestir de hombre con manchas hemáticas. La fiscal general Bertha Alcalde Luján reconoció que entre la denuncia inicial, presentada a la 1:10 de la madrugada del 16 de abril, y la inspección al inmueble, realizada hasta las 8:30 horas de ese mismo día, transcurrieron cerca de 15 horas, lo que constituye una omisión grave.
Por su parte, la defensa apostó por tratar de echar abajo las acusaciones de la Fiscalía. Los abogados argumentaron que Juan Jesús ‘N’ nunca tuvo acceso al sistema de videovigilancia ni a las contraseñas del servicio de grabación, sosteniendo que las desconexiones podrían obedecer a una falla del sistema. Respecto a los hallazgos forenses, la defensa sostuvo que la presencia de manchas hemáticas de la víctima en la caseta “pudo ser plantada” por las propias autoridades.
Como resultado de la audiencia, se otorgó un plazo adicional para el cierre de la investigación complementaria, aunque existe discrepancia en los reportes sobre si este periodo es de tres o cuatro meses. La Fiscalía mantiene que los indicios encontrados “refuerzan la hipótesis de manipulación posterior a los hechos” por parte del vigilante, quien inicialmente negó a los familiares que la víctima hubiera ingresado al edificio la noche del 15 de abril.