jue. Feb 19th, 2026

Por Redacción

Ciudad de México, 19 de febrero de 2026.- La vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, advirtió este martes al gobierno cubano que el tiempo se agota y que deben implementar “cambios drásticos y rápidos” si quieren evitar un colapso total, al calificar al régimen de Miguel Díaz-Canel como “un gobierno en caída libre que ya no tiene control ni futuro”.

En una declaración desde el Despacho Oval tras la reunión diaria con el presidente Donald Trump, Leavitt afirmó: “Cuba es un régimen que está cayendo. No tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen comida y su pueblo está harto. Si no hacen cambios drásticos muy pronto —cambios reales, no palabras—, el final será inevitable y nosotros no vamos a rescatarlos. El presidente Trump ha sido claro: no más apoyo a dictaduras comunistas”.

Las declaraciones se producen en medio de la crisis energética y alimentaria que azota la isla: apagones de hasta 20 horas diarias, desabasto generalizado y protestas aisladas reprimidas con fuerza. La vocera vinculó la situación al bloqueo de suministros venezolanos tras la captura de Nicolás Maduro y a la pausa en envíos de petróleo mexicano por Pemex, que Leavitt calificó como “una decisión inteligente de México ante las realidades geopolíticas”.

La Casa Blanca reiteró que la administración Trump mantiene la designación de Cuba como “patrocinador del terrorismo” y amenaza con aranceles adicionales a cualquier país que continúe suministrando hidrocarburos a la isla. Leavitt también mencionó que Estados Unidos está listo para “apoyar una transición pacífica” si el régimen cubano decide “abrirse de verdad”, aunque no detalló qué tipo de cambios exige.

El gobierno cubano, a través del canciller Bruno Rodríguez, rechazó las declaraciones como “injerencismo grosero” y “amenazas imperiales”, insistiendo en que la crisis es consecuencia del embargo estadounidense y no de fallas internas. Sin embargo, fuentes diplomáticas indican que La Habana explora canales discretos con Washington para negociar alivio de sanciones a cambio de concesiones limitadas.

La advertencia de Leavitt intensifica la presión sobre Cuba en un momento crítico: sin aliados petroleros fuertes y con una economía al borde del colapso, analistas ven en las palabras de la vocera un ultimátum que podría acelerar eventos internos o forzar una negociación bajo términos favorables a Estados Unidos. El presidente Trump no ha comentado directamente, pero retuiteó la declaración con un emoji de reloj de arena.