mié. Jul 1st, 2026

Torreón, 01 de julio de 2026.- Una volcadura de un automóvil se registró la mañana del martes en el cruce de la calzada Colón y la avenida Escobedo, en el Centro de Torreón. El accidente dejó únicamente daños materiales y los dos conductores involucrados sufrieron lesiones superficiales que no ameritaron su traslado a un hospital.

De acuerdo con los hechos, José Alejandro circulaba hacia el poniente sobre la avenida Escobedo a bordo de un Renault gris y presuntamente intentó atravesar la intersección sin respetar la luz roja del semáforo. En ese momento fue impactado por un vehículo Chevrolet rojo, conducido por Luis Daniel, quien circulaba sobre la calzada Colón con dirección de sur a norte y contaba con la preferencia de paso.

Tras el choque, el conductor del Chevrolet perdió el control, salió proyectado hacia el espacio peatonal y su vehículo terminó volcado sobre su costado izquierdo. Al lugar acudieron elementos de Tránsito y Vialidad, peritos del Tribunal de Justicia Municipal, personal del Cuerpo de Bomberos y paramédicos de la Cruz Roja, quienes brindaron atención médica a ambos involucrados. El caso fue turnado al Juez Vial para determinar responsabilidades y aplicar sanciones, mientras ambas unidades fueron trasladadas al corralón con apoyo de una grúa.

Por otra parte, en la Plaza Comercial Antigua Harinera, ubicada en el poniente de Torreón, los comerciantes conocidos como ‘los fierreros’ sobreviven en el olvido con muy pocas ventas. Estos locatarios fueron reubicados a esa plaza por parte del ayuntamiento en 2006 y actualmente se encuentran instalados en locales enumerados, aunque la mayoría permanecen cerrados y los pasillos lucen desolados.

Fidel García Díaz, de 85 años, vende zapatos, cintos, mochilas y sombreros en el local número 97. El comerciante paga 500 pesos mensuales de renta más cuotas dominicales y nunca cotizó al seguro social por haber trabajado toda su vida en el campo; hoy depende únicamente de lo poco que logra vender. García Díaz reveló que, al no tener donde vivir, tuvo que dormir sobre una barda ubicada en el IMSS Hospital General número 16 durante meses, hasta que un nieto lo recibió en Gómez Palacio.

“Hay días que vende uno siquiera para echarse unas gorditas… pero la mayor parte de los días no”, señaló García Díaz. El comerciante agregó: “Ayer no comí todo el día. Ahorita me comí dos gorditas y un café porque un señor que me conoce me las da en 30 pesos”. Finalmente, comentó: “Uno ya de fregado… a veces ni esos 32 pesos saca en la semana. Hay veces que no traigo ni para comerme una gorda”.

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