mié. Mar 4th, 2026

• La DGCFT, con más de 200 planteles en el país, impulsa formación técnica vinculada a sectores productivos estratégicos como el autotransporte.

• El sector moviliza 56% de la carga terrestre nacional y enfrenta un déficit estimado de hasta 60 mil operadores.

Ciudad de México.— En un momento clave para la competitividad logística del país por la revisión del Tratado Méxic – Estados Unidos – Canadá (T-MEC), la Dirección General de Centros de Formación para el Trabajo (DGCFT), dependiente de la Secretaría de Educación Pública (SEP), que encabeza el Dr. Francisco Garduño Yáñez, acordó fortalecer acciones de capacitación en la Especialidad de Operadores del Transporte de Carga, en coordinación con la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR).

El anuncio se dio en el marco de la Asamblea General Ordinaria de CANACAR, donde ambas instituciones refrendaron su compromiso de vincular la formación técnica con las necesidades reales del sector productivo, particularmente en un contexto de alta demanda logística derivada del comercio exterior y la relocalización de empresas en México.

La DGCFT coordina la red nacional de Centros de Capacitación para el Trabajo Industrial (CECATI), integrada por más de 200 planteles en el país, cuya misión es formar capital humano con enfoque técnico, incluyente y orientado al empleo. Esta red constituye uno de los principales instrumentos federales de capacitación para el trabajo, especialmente en sectores estratégicos para el desarrollo económico regional.

El director general de la DGCFT, Francisco Garduño Yáñez, destacó que la formación técnica no puede estar desvinculada de la realidad productiva del país.

“El reto es que la educación para el trabajo responda a los sectores que hoy sostienen y dinamizan la economía. El autotransporte de carga es fundamental para el comercio, la industria y el desarrollo regional. Fortalecer esta especialidad en los CECATI significa abrir oportunidades de empleo formal y, al mismo tiempo, contribuir a la profesionalización de un sector estratégico”, señaló.

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), el autotransporte de carga moviliza alrededor del 56% de la carga terrestre en México, lo que lo convierte en el principal medio de transporte de mercancías en el país. 

Además, es pieza clave en los corredores industriales que conectan con Estados Unidos, principal socio comercial de México.

No obstante, el sector enfrenta desafíos estructurales. CANACAR ha advertido en distintos foros que existe un déficit estimado de entre 50 mil y 60 mil operadores de tractocamión a nivel nacional, lo que impacta tiempos de entrega, costos logísticos y competitividad. Esta brecha se vuelve más relevante ante el crecimiento de exportaciones manufactureras y el fortalecimiento de cadenas de suministro en América del Norte.

En este contexto, el presidente de CANACAR, Augusto Ramos Melo, subrayó que la profesionalización es una condición indispensable para el futuro del sector.

“Necesitamos operadores con preparación técnica sólida, conocimiento de la normatividad, cultura de seguridad y compromiso profesional. La vinculación con la DGCFT y los CECATI nos permite construir una ruta de formación estructurada que ayudará a reducir el déficit de conductores y elevar los estándares del autotransporte en México”, afirmó.

La Especialidad de Operadores del Transporte de Carga contempla formación en conducción segura, normatividad vigente, mantenimiento preventivo, manejo de mercancías y cultura de prevención de riesgos. Estas competencias son fundamentales en un entorno donde la seguridad vial, el cumplimiento regulatorio y la eficiencia operativa son factores determinantes.

La alianza también abre la posibilidad de ampliar la cobertura territorial de la capacitación en estados con alta actividad industrial y logística, particularmente en zonas fronterizas y corredores estratégicos, donde la demanda de operadores capacitados es constante.

Con este convenio, la DGCFT reafirma su papel como articulador entre política educativa y desarrollo económico, fortaleciendo el modelo de formación para el trabajo como vía de movilidad social y acceso al empleo formal. En un país donde amplios sectores de la población buscan alternativas de inserción laboral técnica, la capacitación especializada se consolida como herramienta clave para cerrar brechas y elevar la productividad nacional.