Ciudad De México, 07 de abril de 2026.- Juan Pablo Albán, presidente del Comité contra la Desaparición Forzada (CED) de la ONU, rechazó las descalificaciones del Gobierno de México sobre su último informe. Ante la calificación del ejecutivo federal que tildó el documento de “tendencioso” y sesgado, Albán señaló que “el desacuerdo es legítimo, pero la descalificación es cuestionable”.
El funcionario internacional refutó la afirmación del gobierno mexicano de que la resolución se basa solamente en casos anteriores a 2017. Albán precisó que el Comité considera que el número de personas desaparecidas registradas, más de 132,400 al 19 de febrero de 2026, y su constante aumento son en sí mismos indicios de la magnitud del fenómeno a nivel nacional, “sin que se vislumbre una tendencia inversa”.
Por su parte, Kenia López Rabadán, presidenta de la Cámara de Diputados, criticó el rechazo del gobierno federal al informe. La legisladora advirtió que el Comité ha encontrado indicios fundados de que se cometen desapariciones como crímenes de lesa humanidad al ocurrir de forma sistemática, y alertó que “México no puede convertirse en referente internacional en desapariciones”.
López Rabadán detalló la crisis forense actual, mencionando que hay 72 mil restos humanos sin identificar, cifra que representa 20 mil más desde la visita del Comité en 2021, cuando se registraban 52,004 cuerpos. Asimismo, apuntó que se han encontrado más de 4,500 fosas clandestinas. “Es urgente erradicar la impunidad que existe y mejorar las capacidades forenses”, expresó.
La presidenta de la Cámara de Diputados afirmó que el informe de la ONU es una oportunidad de ayuda y no debe ser descalificada. “Se tiene que hacer algo, se debe éticamente hacer algo, no entrar en una discusión con la ONU, al contrario decirle a la ONU analizar la crisis de desaparecidos”, dijo, agregando que el país necesita recibir “cooperación técnica, apoyo financiero y asistencia especializada”.
En contraste, la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM) respaldó la postura federal. María Dolores González, presidenta del organismo, reconoció que el informe de la ONU tiene fallas metodológicas y destacó que el documento deja claro que “no hay evidencia para pensar que el gobierno de México tenga una política deliberada, ya sea por acción u omisión, para cometer desapariciones”.