Ciudad De México, 26 de junio de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum recibió este jueves al rey Felipe VI de España en Palacio Nacional, en un encuentro que marca una etapa de renovada confianza y fortalecimiento de la relación bilateral entre ambas naciones. El monarca fue recibido en la puerta de honor y cruzó el patio acompañado de los pendones de los dos países, bajo un protocolo de visita de Estado que incluyó himnos nacionales en el salón de recepciones.
Según informó la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), el encuentro se da en una etapa de renovada confianza. Durante la reunión privada, que tuvo una duración de hora y veinte minutos, ambos mandatarios conversaron sobre la relación iberoamericana, la creciente relación comercial y el interés mutuo por continuar fortaleciendo la cooperación bilateral. La presidenta destacó los recientes gestos de España en favor del reconocimiento de los pueblos originarios, tema central que ha marcado la agenda diplomática reciente.
La Cancillería mexicana señaló que esta visita representa una nueva etapa de diálogo y respeto entre México y España, quienes en 2027 conmemorarán 50 años del restablecimiento de sus relaciones diplomáticas. Ambos líderes resaltaron el papel de la cultura como puente entre las naciones y celebraron los trabajos para desarrollar un programa de exposiciones y actividades culturales en España. Dicho programa incluirá proyectos dedicados al exilio español en México y a las culturas originarias mexicanas.
El viaje del rey Felipe VI incluye una escala en la capital para este encuentro, antes de trasladarse a Guadalajara, donde tiene previsto asistir al Estadio Guadalajara para apoyar a la selección española en la Copa del Mundo. La presidenta Sheinbaum acompañó al monarca hasta la puerta de honor y lo despidió en la acera, un gesto protocolario que, según los registros históricos citados, nunca había realizado con ningún otro visitante.
Este encuentro pone punto final a un periodo de distanciamiento iniciado tras la solicitud de perdón por la conquista enviada en 2019 por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, petición que el gobierno español rechazó en su momento. Tras la asunción de Sheinbaum, quien inicialmente decidió no invitar al rey a su toma de posesión, la postura mexicana matizó el enfoque del perdón hacia el reconocimiento de los pueblos originarios, facilitando el acercamiento que culminó con esta reunión en Palacio Nacional.